En esta publicidad argentina podemos observar un ejemplo de discriminación racial. Por un lado, un ladrón: varón, contextura robusta, morocho, de tez morena , barba y pelo largo, que se encuentra vestido de forma informal. El primer plano de la cara del hombre cuando choca contra la puerta, se exhibe en cámara lenta, mostrando así sus rasgos en detalles. Del otro lado de la puerta, una familia de test blanca, bien vestidos y prolijos, constituida por el padre, que lee el diario en el sillón, mientras que la madre y la hija en otro sillón utilizan la notebook,.
Como señala Mario Margulis, en su texto Racionalización de las clases sociales, el cuerpo, es el principal portador de los rasgos pretendidamente raciales y tales rasgos aluden a cualidades, defectos o virtudes que se atribuyen al plano natural.
Manifestándose en la publicidad elegida, la discriminación hacia un estereotipo o prejuicio generado por la publicidad misma utilizando un estereotipo x(hombre de contextura robusta, pelo largo, barba, piel oscura) para asociarla al delito y del otro lado de la puerta otro estereotipo: una “familia tipo”, de test blanca, bien vestidos, prolijos, con sus hijos, como si ellos, por ser visto de esta forma, no cometieran ningún delito dentro de su casa segura. Manifestando así como señala Margulis "FORMAS DE ESTIGMATIZACION BASADAS EN IMAGINARIOS VINCULADOS CON EL CUERPO", atribuyendo por un lado, el color de piel o rasgos físicos el estereotipo de ladrón, como también el de familia tipo, lo cual también se ve manifestado, al finalizar la publicidad, donde se escucha la voz de un locutor “puertas pentágono, mas duras que la realidad”. Llama la atención y preocupa, la caracterización de las personas a las que en este comercial se considera como peligrosa, los valores y categorías a las que se asocia, como así también la representación de quienes deberían temer de esas personas.
ATENCIÓN REDACCIÓN, CITADO Y ORTOGRAFÍA
No hay comentarios:
Publicar un comentario